¿En qué

La ptosis palpebral o caída del párpado superior es un problema que puede aparecer a cualquier edad y que suele estar relacionado con una alteración del músculo encargado de elevar el párpado.

La caída del párpado puede ser congénita, aponeurótica (por una desinserción del músculo elevador del párpado), de origen traumática, muscular o neurológica. En cada caso, el músculo elevador puede estar alterado de diferente manera y, por tanto, las opciones de corrección también variarán según la causa.

Formas más frecuentes

Ptosis congénita (niños y jóvenes)

Se caracteriza por un déficit en la función del músculo elevador del párpado: el músculo no tiene la suficiente fuerza como para elevar el párpado correctamente.

Cuando aparece en niños menores de 6 años, es importante valorar si la ptosis llega a ocluir el eje visual del ojo afectado, ya que podría peligrar el desarrollo visual normal, originando una ambliopía (ojo vago). En estos casos, es necesario realizar una cirugía correctora de manera precoz con el fin de preservar el buen desarrollo visual.

Algunas veces, podemos observar mecanismos compensadores para intentar mantener el eje visual libre (elevar el mentón, contraer la frente para ayudar al músculo elevador a subir el párpado…). En estos casos, en los que el eje visual permanece libre y el desarrollo visual sigue su curso, es preferible demorar la cirugía hasta la edad escolar.

Ptosis aponeurótica (adultos)

Se caracteriza por una desinserción parcial del músculo elevador: el músculo tiene suficiente fuerza para elevar el párpado pero no tiene un buen anclaje desde dónde aplicar dicha acción. El principal problema funcional que podemos encontrar en estos casos es la pérdida de campo visual, sobre todo de la parte superior. En casos avanzados, puede incluso existir una oclusión total del eje visual. También podemos encontrar mecanismos compensadores como la contracción de la frente y la elevación del frontal.

Ptosis aponeurótica del párpado superior izquierdo

Ptosis aponeurótica del párpado superior izquierdo

La cirugía de la ptosis palpebral se puede abordar de diferentes maneras. La técnica estándar sería la reinserción del músculo elevador para los casos de ptosis aponeurótica o la resección del músculo elevador para los casos de ptosis congénita. Ambas cirugías se pueden realizar con anestesia local a través del pliegue cutáneo del párpado superior, de manera que la cicatriz quedará oculta en el mismo pliegue.

Resultado postquirúrgico

Resultado postquirúrgico

En algunos casos, se puede asociar esta cirugía a la de blefaroplastia superior para conseguir unos resultados más óptimos en algunas cirugías palpebrales con carácter estético. Casos más extremos pueden precisar reconstrucciones más sofisticadas como puede ser la suspensión frontal.

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