Lesión degenerativa córneoconjuntival: pterigium y lesión papilomatosa adyacente.

Lesión degenerativa córneoconjuntival: pterigium y lesión papilomatosa adyacente.

Tanto la conjuntiva como la córnea son tejidos de la superficie ocular sobre los que pueden asentarse lesiones degenerativas e incluso, tumorales. De hecho, el limbo esclerocorneal (tejido situado en la transición entre la córnea y la esclera) constituye un lugar en el que, con cierta frecuencia, pueden desarrollarse este tipo de lesiones y, a partir de ahí, extenderse a otras estructuras de la superficie del ojo.

Causas

Las causas relacionadas con las degeneraciones y tumores a este nivel son muy variadas (cabe destacar):

  • Las radiaciones ultravioletas
  • La edad
  • Las lesiones predisponentes: pigmentadas o no
  • Algunas infecciones víricas

Así, suelen aparecer con mayor frecuencia en personas de piel clara, edad avanzada y exposición solar intensa durante años.

De cualquier manera, constituyen unas patologías poco frecuentes, aunque potencialmente graves, susceptibles de ser tratadas con éxito, sobre todo si son detectadas de forma precoz.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la observación clínica y en la comparación de las imágenes obtenidas de dichas lesiones a lo largo del tiempo. Afortunadamente, suelen situarse en zonas expuestas de la conjuntiva, con lo que suelen ser fácilmente observables por el propio individuo. En algunos casos, se puede recurrir a determinadas tinciones o a técnicas citológicas para confirmar el diagnóstico.

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Tratamiento

La estrategia terapéutica abarca desde la simple actitud expectante hasta la extracción de la lesión y su posterior análisis anatomopatológico. Sin embargo, a veces puede ser suficiente con el tratamiento tópico (gotas) con colirios como: mitomicina C, 5 fluorouracilo o interferón alfa 2b. Lógicamente, ha de ser el oftalmólogo el encargado de tomar esas decisiones, valorando los riesgos y los beneficios en función del diagnóstico concreto en cada caso.

En la primera imagen se observa una lesión corneal tumoral de reciente aparición. En la segunda imagen se muestra la resolución completa tras tratamiento tópico con Mitomicina C.

En la primera imagen se observa una lesión corneal tumoral de reciente aparición. En la segunda imagen se muestra la resolución completa tras tratamiento tópico con Mitomicina C.

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2 comentarios
  1. Buenas noches, hace unos días mi madre empezó a ver borroso por un ojo, era incapaz de enfocar y veía manchas. Como es miope desde siempre pensamos en un desprendimiento de retina pero al acudir a urgencias vieron que tiene un tumor en el ojo. El médico aconseja extirparle el ojo y poner una prótesis ya que ve grandes posibilidades de que sea maligno, mi madre no quiere oír hablar de ello. Hemos investigado y vemos que a veces se puede reducir el tumor con quimioterapia o radioterapia y así conservar el ojo, pero su médico insiste que la mejor solución es quitar el ojo ya que el tumor es grande y así evitaría que se extendiera. ¿Es absolutamente necesario extirpar el ojo? Somos conscientes de que la visión ya no es recuperable pero a ella le gustaría conservar el ojo por estética. Gracias

    • Existe una gran variedad de tumores intraoculares y cada uno de ellos tiene un pronóstico y un tratamiento muy variables. En algunos de ellos, el uso de otros tratamientos diferentes a la enucleación (extirpación del ojo) puede ser muy útil, si bien es cierto que, dependiendo del tipo de tumor y en función de su tamaño y localización, el riesgo para la persona puede hacer necesaria una actuación quirúrgica radical. En este tipo de patologías hay que buscar el equilibrio entre el evidente beneficio estético de conservar el globo ocular y los riesgos vitales propios de cada tipo de tumor si no son extirpados.

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